lunes, 16 de mayo de 2011

La Vida es Hoy

Nunca me pareció tan cierta la frase “ el presente es lo único que tenemos” nunca se me había hecho tan real la sensación de que la vida es hoy y que puede no haber mañana, o mañana puede ser muy malo.


Entre tantos llamados atrasados que tenía por hacer y papeles que ordenar encontré una orden para retirar una mamografía hecha hacía meses. Pensé que también era hora de ponerme al día con esto. Llamé a la clínica por el simple hecho de asegurarme de que podría retirarlo en cualquier momento y no me harían esperar por ser un estudio de hacía tiempo. No me esperaba la respuesta al otro lado de la línea “lo siento pero no puede retirar el estudio, en el informe pone que tiene que hacerse otro y ver a su médico” se me heló la sangre un miedo frío helado y extraño me corrió por todo el cuerpo. Ya había tenido miedo por otros, ya había tenido que oír diagnósticos poco alentadores y también tuve que oír los que no dejan ningún lugar a la esperanza. Y fue muy duro, y también tuve miedo y pena y lloré lagrimas amargas de impotencia y de dolor .

Pero esta vez fue diferente, por que la sensación de tener miedo por mi era nueva. Por que la sensación de tener dentro al “enemigo” fue por un par de segundos paralizante.

Me dije, acabo de ver esta película, no puede ser cierto, no puede estar pasando de nuevo, ahora yo ? No no y no.

Serené mi mente, y saqué turno urgente para el otro estudio y la visita con el médico.

Faltaban dos días. Fueron los más largos en mucho tiempo. Mi cabeza dio mil vueltas,

No puede ser no tengo nada, no puedo tener nada.

Y por que no? A tanta gente le pasa, por que a mi no?

Cada día hay gente más joven con diagnósticos como este.

Que no, que seguro es una falsa alarma.

Dos día muy largos, en los que también me di cuenta de que mi vida podía cambiar completamente dependiendo de lo que resultara del estudio. Dos días en los que me replanteé muchas cosas e hice planes – si sale bien: esto; si sale mal : esto otro. Dos días en lo que hice un análisis profundo de todo este último tiempo, y sobre todo de lo que está pasando ahora, y vi más claramente que nunca que lo único real es lo que está pasando ahora, hoy. Que está bien hacer planes, no se puede vivir sin rumbo o al menos yo no puedo, pero sin resignar el momento presente.

Después de dos días de angustia, llegó la calma. Había sido una falsa alarma. Pero había dejado su huella en mi. Una huella positiva en este caso, por que aunque el miedo no es agradable, fue como esa escena de Titanic donde la protagonista cae al agua y luego de hundirse empieza a nadar con todas sus fuerzas para salir a la superficie. Cuando uno siente que todo puede acabarse en un minuto se siente más vivo que nunca. El corazón se acelera, la sangre corre rápido, la vida se manifiesta, el espíritu se abre paso, el deseo se hace presente y en ese momento uno descubre que además de ser un corredor de fondo, puede nadar más rápido y con más fuerzas de lo que creía. Yo no soy una gran nadadora, pero cuando te falta el aire tus brazos y tus piernas empujan el agua como nunca antes lo habían hecho.

Hoy al abrir el buzón del correo, me encontré una postal. Si, una postal de papel de esas de antes, que la gente enviaba en los viajes. Donde normalmente sólo hay facturas que pagar, había una postal! Una amiga que se fue de vacaciones a Egipto se ha acordado de mi durante su excitante viaje y se ha tomado tiempo de escribir y enviar una postal. Me pareció una linda demostración de afecto. Y hoy he disfrutado este simple hecho más que antes.

Espero haber aprendido la lección, el pasado ya se fue, el futuro siempre está por llegar- y últimamente se le hace siempre tarde- sólo lo que está pasando ahora es real.

Estoy sonriendo y me siento bien.

Y tu?

1 comentario:

  1. Claro que estoy sonriendo y me encuentro bien.

    ¿Cómo no, si tú estás feliz?

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