No importa la naturaleza del enigma más allá de si es de corte romántico, profesional o simplemente práctico necesitamos saber que es lo que salió mal, que falló para poder seguir adelante.
Y en cierta medida es lógico. Saber cual es la causa de que no obtengamos el resultado deseado nos conduce a minimizar errores para una futura oportunidad.
El problema se presenta cuando no tenemos ese feedback y no podemos saber con certeza por que no nos dieron este puesto de trabajo para el cual hicimos una entrevista impecable, por que él no volvió a llamar después de una noche maravillosa, por que una relación que aparentemente iba bien de repente deja de funcionar sin motivo aparente o evidente, por que aquella buena amiga que decía querenos tanto deja de tener tiempo para quedar para el café o las tardes de domingo.
En general buscamos inmediatamente el error en nosotros y si bien la autocrítica es buena, buenísima por que conduce a la superación no siempre es la respuesta.
Nos sorprenderíamos a veces si supiéramos por ejemplo que el trabajo se lo dieron a otra persona que si bien estaba cualificada no lo era tanto más que nosotros pero tenía una recomendación inestimable e ineludible, con lo cual nada que hiciéramos, ni bien ni mal, podía cambiar el resultado.
El encantador de serpientes con el que finalmente aceptaste salir a cenar y tomar una última copa en casa, en realidad tiene dos problemas sin resolver en su cabeza que nada tienen que ver con contigo ni con lo que pasó esa noche. Hasta que el no sepa lo que quiere de la vida y si está dispuesto a estar al lado de una mujer de éxito no puede mirarte a la cara.
Aquella relación que iba bien por que no pedías nada, por que simplemente aceptabas “lo que había” tenía que fracasar o simplemente chocar con la realidad y hacerse pedazos por que en una relación real hay un ida y vuelta, y si no, es que no hay vínculo o lo que sea que había se rompe.
Y que decir de las amigas que no son tales, no saben lo que se pierden: una amistad verdadera. Pobrecitas.
A veces las causas son justamente lo contrario de lo que pensamos...
El tema es que no siempre somos responsables de lo que ha pasado o de lo que ha salido mal.
Y de que aún cuando no tenemos una respuesta concreta del otro lado no podemos pararnos a pensar eternamente que hicimos mal.
Es hora de seguir andando hacia nuestro próximo encuentro con una oportunidad profesional interesante, un encantador pero no de serpientes, una amiga que sepa lo que significa el término o el hombre de nuestras vidas . Nunca se sabe lo que hay a la vuelta de la esquina, por eso es mejor estar preparado para encontrarlo bien dispuestos y no mirando al pasado por que no vamos hacia allí no ?
No hay comentarios:
Publicar un comentario