lunes, 8 de agosto de 2011

Soplar, sudar y otros verbos

Hace unos días hablaba con alguien acerca de la tragedia sucedida en Noruega y cuando yo dije que me parecía terrible que la justicia de ese país sólo diera un máximo de 20 años de condena por algo así, mi interlocutor respondió que a él no le importaba esto ya que el no vivía en Norugea ¿? y seguramente no estaría allí dentro de 20 años cuando lo soltaran. Cabe aclarar que además lo dijo usando una expresión local bastante grosera que también se utiliza para referirse al hecho de quitar la piel de las frutas y o de transpirar mucho haciendo ejercicio físico.
Me asombró mucho el hecho de que no le importara nada que alguien capaz de matar a 100 personas a sangre fría pueda quedar libre en 20 años por que total el no estará cerca para ser parte de las próximas 100 victimas.

A mi estas reacciones siempre me descolocan, no puedo entender tanta indiferencia por no decir desprecio por la vida, que, aunque ajena no deja de ser humana, y aunque ninguna de las víctimas fuera de tu familia esa gente tenía una familia que los llorará siempre.

La sequía y la hambruna en el cuerno de África nos llega a través de imágenes que duelen, niños de 7 años con el tamaño de uno de 4 y sin poder levantarse del suelo a causa de la debilidad y la desnutrición.

Seguramente hay gente a la que le sopla algo más que el viento, le suda algo más que la frente por el deporte y pela algo más que las frutas, pero a mi me desespera tan poca conciencia que demuestran algunos. Y me entristece mucho tanto egoísmo.

He oído gente que se enoja por que se piden donaciones para zonas afectadas por catástrofes que no están a la vuelta de sus casas, he oído frases como “ yo daré un duro cuando en este país no haya nadie sin trabajo” y resulta que estos no dan un duro a nadie . No será hora de dejar de mirarnos el ombligo y ver que hay gente que lo está pasando aún peor? Que una cosa es una crisis económica y otra que tu tierra no te de ni agua ni comida no importa cuanto la busques?

No será hora de pensar que aunque estas cosas terribles pasen lejos de casa a todos nos toca hacer algo? Que el mundo, lo habitamos todos y lo hacemos entre todos. Que no hay que preocuparse por la Eta sólo el día que nos planteamos hacer turismo por el País Vasco.

Y lo peor es que los que piensan así tampoco hacen nada por mejorar el pequeño mundo que los rodea. No aportan nada a los que tienen a su alrededor, y no hablo de monedas sino de sonrisas, palmaditas en el hombro, un poco de su tiempo, una mano amiga, una buena escucha en un mal momento. Criticar si que saben, lo critican todo y mucho. Pero si de ellos dependiera que surja un cambio positivo, ya nos podemos convertir en fósiles esperando.

Tal vez en 20 años mi interlocutor del comienzo se plantee que mejor es no visitar Noruega en caso de que un criminal ande suelto, no sea que le sople a el la nuca .

Ya se que en el mundo hay más buenos que malos si no el mundo ya no existiría, pero los malos hacen más ruido que cuando el viento sopla fuerte y a mi me hacen sudar de rabia.

Habrá que buscar la manera de pelarlos como a una cebolla hasta que se queden en nada.

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