Me gustó por que significa que somos conscientes de lo vivido pero no por eso nos hemos quedado atrapados allí, en un pasado que ya no pueda darnos más.
Si elegimos aprender de los errores, de los dolores, de los sabores amargos, si aprendemos a saborear el momento presente como si fuera el único, sin importar lo que haya sucedido antes ni lo que venga detrás, entonces estaremos plenamente vivos . Y no importará tanto si el sabor es amargo o dulce por que significará que hemos vivido y que cada vez estamos un poco más alto en nuestra propia escala de aprendizaje.
Llevo unos días experimentando esta increíblemente agradable sensación de estar al 100% en el momento presente y disfrutándolo por completo.
La experiencia del gimnasio es más fácil por que estoy haciendo algo que me gusta, pero aún así noté la diferencia entre pedalear en la elíptica y disfrutar del ejercicio como si fuera una experiencia nueva para mi.
Me llamó más aún la atención, haber sido capaz de sentirme bien sólo por estar conmigo y consciente de la vida que me rodeaba en alguna situación en la cual ni el ambiente, ni el resto de la compañía puedo decir que me gustasen mucho y aún así esto no cambió mi estado de ánimo.
Partiendo de la premisa de que si lo bueno se comparte es aún mejor, y de que si más gente se siente bien es como la onda expansiva del bienestar yo quiero compartir esto para que mucha gente lo experimente y se sienta bien consigo mismo. Por que aquí de lo que se trata es de ser conscientes de que estamos vivos.
Puedes salir a correr y simplemente entrenar tu cuerpo o puedes también sentir como el aire entra en tus pulmones y te llena y te limpia, y te oxigena y te da vida, fluye en ti maravillosamente dejándote una sensación de plenitud que seguramente no creías que sólo el aire y tu conciencia podían lograr.
Otra de las frases de ayer que se quedó en mi, fue una que decía algo así como que la familia y el amor que esta se prodiga son lo más importante en la vida. Me pareció correcta, cierta, yo le agregaría que hay veces en que la familia se compone de personas que vamos conociendo por el camino y vamos eligiendo. Y por el tipo de amor que se prodigan son como una familia aunque entre ellos no coincida ni el adn ni el grupo sanguíneo. Y definitivamente el amor puro este que se da sin esperar nada a cambio, el amor de las madres, que seguramente es insuperable, pero no es el único de buena calidad, el amor por amor es el que hace que la vida valga la pena.
Sentir nuestro cuerpo, respirar con ganas, ser felices con este simple acto es un buen comienzo para ser conscientes de que estamos vivos y de que esto es ya en si mismo un hecho maravilloso. A partir de aquí depende de nosotros. No importa si hasta ayer sólo salías a correr por deporte, siempre puedes elegir empezar a respirar otro aire, te animas?
Recomiendo leer este artículo por lo menos, por lo menos, una vez a la semana; aunque si es posible, mejor una vez al día.
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarGracias, estas cosas nos reucuerdan por que escribimos o nos muestran que vale la pena.
ResponderEliminar