miércoles, 14 de noviembre de 2012

En campaña


Hasta ayer ni había oído hablar de el. No le conocía, no sabía que existía. Y hoy me he encontrado una carta suya en mi buzón.

No, no es un enamorado. Es un político en campaña. El tampoco me conoce y no le importa un pito quien soy, si tengo trabajo o si soy feliz, sólo quiere mi voto. Para conseguirlo está dispuesto a decirme toda clase de mentiras bien redactadas, lo suficientemente atractivas y melosas para que me lo crea y lo vote.

Pero como ya no creo en los cantos de sirenas, me da igual cuantas boletas me dejen en el buzón, y cuan bien redacten sus anuncios. Yo quiero leer las propuestas, quiero que me digan que van a hacer realmente para sacarnos de este lío en el que estamos metidos. No quiero palabras bonitas. Quiero ideas, propuestas, soluciones, algo concreto. Las palabras se las lleva el viento y las deudas se las queda el pueblo.

Quiero ejercer mi derecho a elegir quien me gobierna, así si luego no hace lo que promete, aunque no gane el candidato a quien de mi voto, me puedo quejar. No vale quedarse en el sofá y luego quejarse de todo. El momento de hacer algo es ahora, cuando hay que elegir un gobernante.

Seremos capaces?

Y los gobernantes serán capaces de gobernar para un pueblo, un país y el bienestar de todos?

Va siendo hora de dejar a un lado los intereses personales y los egos inflados. Hay mucha gente que lo está pasando muy mal.

Va siendo hora de cambiar la historia.

Seremos todos lo bastante maduros para lograrlo?


No hay comentarios:

Publicar un comentario