Hasta ayer ni había oído hablar de
el. No le conocía, no sabía que existía. Y hoy me he encontrado
una carta suya en mi buzón.
No, no es un enamorado. Es un político
en campaña. El tampoco me conoce y no le importa un pito quien soy,
si tengo trabajo o si soy feliz, sólo quiere mi voto. Para
conseguirlo está dispuesto a decirme toda clase de mentiras bien
redactadas, lo suficientemente atractivas y melosas para que me lo
crea y lo vote.
Pero como ya no creo en los cantos de
sirenas, me da igual cuantas boletas me dejen en el buzón, y cuan
bien redacten sus anuncios. Yo quiero leer las propuestas, quiero que
me digan que van a hacer realmente para sacarnos de este lío en el
que estamos metidos. No quiero palabras bonitas. Quiero ideas,
propuestas, soluciones, algo concreto. Las palabras se las lleva el
viento y las deudas se las queda el pueblo.
Quiero ejercer mi derecho a elegir
quien me gobierna, así si luego no hace lo que promete, aunque no
gane el candidato a quien de mi voto, me puedo quejar. No vale
quedarse en el sofá y luego quejarse de todo. El momento de hacer
algo es ahora, cuando hay que elegir un gobernante.
Seremos capaces?
Y los gobernantes serán capaces de
gobernar para un pueblo, un país y el bienestar de todos?
Va siendo hora de dejar a un lado los
intereses personales y los egos inflados. Hay mucha gente que lo está
pasando muy mal.
Va siendo hora de cambiar la historia.
Seremos todos lo bastante maduros para
lograrlo?
No hay comentarios:
Publicar un comentario