He visto en la noticias que al parecer el toro “Ratón” podría haber sufrido un trauma infantil. Con apenas 10 días de vida y en ausencia de sus dueños, unos jóvenes lo encerraron y lo hicieron correr hasta el agotamiento. Sus dueños lo encontraron temblando, exhausto y aterrado en un rincón.
Se cree ahora que este hecho podría haber sido el disparador de su agresivo carácter y su instinto asesino.
Ni ratón se salva del psicoanálisis. Parece una tontería analizar como en el diván del analista la conducta de un toro, pero si lo vemos como una muestra más de como la naturaleza nos dice que si la tratamos mal ella hará lo mismo con nosotros tal vez suene diferente.
También sería un buen ejemplo de como la naturaleza se puede volver en nuestra contra si la maltratamos. Ratón es un toro, o sea un animal o sea una parte de la naturaleza, igual que los humanos, las hormigas y los monos. Igual que los tomates larga vida, que viven mucho y saben poco, los pollos con hormonas, que se quedan en nuestro organismo, y los alimentos transgénicos que no se pude decir que en todos los casos sean peligrosos para la salud pero tampoco se puede demostrar al 100% que no lo sean. Por no hablar de los agroquímicos.
Ratón es solo un animal pero todo esto me ha hecho pensar que, últimamente están pasando muchas cosas que ponen de manifiesto el maltrato y el abuso que venimos haciendo de los recursos naturales, y del planeta en general, como si tuviéramos otro a donde ir cuando acabemos con este. Ya en 1950 Ray Bradbury en sus Crónicas Marcianas usaba la ciencia ficción para criticar la conducta destructiva de los seres humanos y de como eran capaces de destruirlo todo. Tan lejos no estaba de la realidad.
Si bien es cierto que no hemos destruido todo, parece que estuviéramos tratando de ganar algún campeonato a ver quien rompe más y más rápido.
Recursos naturales que se agotan, falta de agua y comida en países menos afortunados en cuanto a clima y recursos naturales propios, alimentos con un aspecto saludable y apetecible pero sin sabor y potencialmente riesgosos para la salud ...
No irá siendo hora de empezar a respetar un poco la Vida así con mayúsculas? La vida de todos, la de los toros, los tomates y los humanos. Por que respetando la vida en general desde la hierba más insignificante o el insecto menos perceptible, estaremos respetando la de todos.
Yo no creo que el ser humano sea un malo incurable,no quiero creerlo, pero hay mucho malo suelto y con poder. Y creo que es responsabilidad de todos los que pensamos diferente hacer nuestro aporte para que esto cambie.
Ray Bradbury relataba en sus Crónicas como los humanos colonizaban Marte después de haber destruido la tierra, para luego usando los mismos criterios hacer lo mismo con el planeta rojo, era ciencia ficción.
Yo propongo que paremos a tiempo y que volvamos a empezar con una mirada distinta.
Hay muchas acciones individuales que sumadas pueden provocar un cambio, algunos ejemplos podrían ser: los espacios sin humo, el uso de la bicicleta como transporte, el compartir coche para ir a trabajar, recibir facturas electrónicas en lugar de en papel, no imprimir si no es necesario, podríamos poner muchos más ejemplos pero lo fundamental es partir de la idea de hacer las cosas de modo de generar el menor impacto posible en nuestro hábitat.
Si partimos de la intención de no dañar y de construir por el bien de todos en lugar de que prevalezca el enriquecimiento individual en detrimento de quien haga falta, puede que no tengamos que buscar un planeta rojo para mudarnos.
Pese a todo yo aún quiero seguir aquí, y tu?
Excelente comentario, Silvina. Lo compartí en mi muro de Facebook.
ResponderEliminar