lunes, 7 de enero de 2013

Rompiendo las reglas


Llegué del supermercado, acababa de guardar la compra y sonó el timbre. Supe que era el de la puerta de arriba por que oí voces en el pasillo y risas. Abrí la puerta sin siquiera mirar por la mirilla.

Me encontré una chica joven de lo más sonriente que me aclaró que no vendía nada y cuando quise darme cuenta acabé con ella y su compañera sentadas en el sofá de mi comedor y yo con una pulserita en la muñeca.

Lo hice todo de manera diferente, rompí todas mis reglas, no desconfié, invité a entrar a dos desconocidas y cuando puse mi número de cuenta y mi firma en el formulario me sentí feliz.

Que no cunda el pánico, acabo de convertirme en socia de Unicef.

Lo más llamativo es que llevaba días pensando en contactar con alguna Ong que se dedicara a las mujeres y los niños y hoy llaman a mi puerta!

Dios mío! Si pudiera materializar todo de la misma manera, mi vida sería un completo éxito.

Se dice que si quieres conseguir un resultado diferente en tu vida tienes que hacer las cosas de manera diferente.

Hoy le abrí las puertas de mi casa patas arriba, a dos extrañas y no me importó. Creo que por pura cortesía dije algo como “ no miren el desorden” pero la verdad me daba igual lo que pensaran. No tuve tiempo de ordenar y punto. Después de todo mi casa y mi desorden son asunto mío. Otra regla rota hoy. La casa en desorden y actuar sin pensar , son dos reglas.

Aunque no se trata de ir por la vida como una loca, no darle mil vueltas a la cabeza también está bien. Recuperar la espontaneidad de hacer lo siento cuando lo siento me ha sentado muy bien. Y además salió bien .Resultado positivo, objetivo conseguido.

Aunque no es la primera vez, me hace ilusión estar colaborando hoy con un proyecto comprometido con la infancia. Que la aportación que uno hace se traduzca en vacunas, alimentos, cuidados sanitarios, agua, protección contra el maltrato infantil, educación y más, al menos tranquiliza un poco la conciencia. Agua! Algo que para nosotros sale del grifo y para ellos de una Ong.

Me alegro de no haber mirado por la mirilla,, de haber compartido mi sofá y me mesa llena de papeles revueltos para formar parte de un esfuerzo conjunto por una buena causa.

Me alegro de haber abierto la puerta sin pensar.

Y me pregunto cuantas puertas más voy a abrir a partir de hoy?

1 comentario:

  1. Pienso que va bien romper las reglas de vez en cuando =) A veces pienso que tenemos tantas normas y reglas… en casa, en el trabajo, en la sociedad y si a eso le sumo el conjunto de “quehaceres” que yo misma me pongo…al final dónde queda mi libertad? Y donde quedo yo, mi SER? Aunque me ha tomado tiempo re-aprender esto, intento romper unas cuantas reglas y como dices, hacer lo que siento cuando lo siento.

    Mi actuar algunas veces va de la mano con mi intuición, y la mayoría de las veces los asuntos de la intución no son precisamente racionales. Intento cada vez mñas y en más aspectos de mi vida actuar desde mi intución, mi sentir. Sin duda lo disfruto muchisimo! Si es bueno para mi, si toca, si me siento bien y siento paz en mi corazón, por qué no?
    Este año abriré más puertas, rompere las reglas más veces.

    Gracias por compartir! Un abrazo!!

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